Cada uno de ellos se encargó de dirigir a los ejecutantes de música, las canciones que marcaron historia en la ceremonia central del festival que se realizó ayer en la Avenida Cívica "Sanjinéz Vincenti".
Las expresiones de sus rostros y las señales de mando que imponía la batuta en sus manos, hicieron posible que los músicos, como fieles soldados, sigan cada una de las melodías que se escribían "simbólicamente" en el firmamento.
Ese aspecto fue aplaudido por el público que respondió con aplausos tras cada interpretación.
MAESTROS
Al término del concierto el director, Germán Salas Quispe, manifestó que ha sido una emoción dirigir a los 6.300 músicos, que estuvieron en escena.
"Uno realmente se siente realizado, pues quiero agradecer a este lindo pueblo por apoyar y felicitar a cada uno de los músicos, porque ellos son los artistas, ellos son los que han hecho este festival", indicó.
Mientras que el maestro, Juan Cayo Calle dijo que es un orgullo dirigir a sus compañeros, seis mil músicos orureños.
"Es por Oruro, somos orureños, por los seis mil músicos me siento muy orgulloso", aseguró.
Por su parte, el tercer director del concierto, Wilfredo Zárate Mendoza, señaló que fue una emoción indescriptible y más sentirse orgulloso de ser orureño.
"Hemos dirigido el concierto y todo fue emotivo. Por eso me siento contento, muy orgulloso", manifestó.
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